miércoles, 13 de julio de 2016

Controlando un capricho

La vida es un conjunto de caprichos, no es destino, no es un designio. Es deseo, el deseo de tener, de poseer y transmitir. . . un capricho.
Situaciones, que predecibles o no, se dan por decisiones que nos parecen necesarias o correctas. . . un capricho. Y. . . no hay mayor capricho que el sexo. Perdéis la cabeza, el tiempo se vuelve una lucha egoísta por el control, la tolerancia al dolor se dispara, mientras que, ironías de la vida, la sensibilidad asiente hasta las frías nubes en el momento de mayor emanación de calor de tu existencia. . . ya no hay control, no queréis control. Queréis más, pero no queréis ninguna otra cosa que no tenga que ver con vosotros y una sonrisa de desinhibición de los sentidos sin ningún. . . tipo . . . de control. . . y todo por capricho.

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