martes, 19 de julio de 2016

Suspensión de gotas pequeñas en un gas.


Éramos niebla. Nos gustaba, estábamos ahí delante de todos y nadie podía, ni quería hacer nada... éramos niebla.


Vendíamos una experiencia completa, el viaje de no sentir el suelo mezclado con la sensación de atravesar cálidas nubes, y nadie quería hacer nada.

Un día, un chico de un pueblo tan cercano como para necesitar un vuelo o 9 horas en coche entro.

- Todo el mundo habla, lo quieren. Pero también sois un sueño, un producto del rumor de boca en boca. Hablan de encontrar
os, de ser uno de los que narran desde la experiencia, quienes sois y lo que vendéis. Quieren, pero nadie quiere hacer nada...
Nos abandonó con una historia más, así deben aparecer los rumores. En donde vivía todo el mundo lo susurraba, pero unas ciudades más allá éramos inexistentes, tenía que ser así. El chico, agradable y sentimental como cualquiera de una edad difícil. Terminó riendo, contándonos historias de como un film cambio su vida, quería ser director de cine, dar al espectador una reflexión sobre "si quieres algo, se consecuente, sueña con ello despierto". Y nos abandonó, dejando el "pero", "es que", "quizá",... nos abandonó un hombre y se fue un director de cine.

Éramos y somos, rumor en bocas que quieren, pero que no hacen nada. No culpamos, no esperamos, pero si quieres compartir con nosotros tu ilusión, nos dará felicidad.

Somos tu familia, somos una prueba, somos rumor, somos sencillos, somos tangibles como el roble, somos. . . El humilde local "Le Brouillard".

miércoles, 13 de julio de 2016

Controlando un capricho

La vida es un conjunto de caprichos, no es destino, no es un designio. Es deseo, el deseo de tener, de poseer y transmitir. . . un capricho.
Situaciones, que predecibles o no, se dan por decisiones que nos parecen necesarias o correctas. . . un capricho. Y. . . no hay mayor capricho que el sexo. Perdéis la cabeza, el tiempo se vuelve una lucha egoísta por el control, la tolerancia al dolor se dispara, mientras que, ironías de la vida, la sensibilidad asiente hasta las frías nubes en el momento de mayor emanación de calor de tu existencia. . . ya no hay control, no queréis control. Queréis más, pero no queréis ninguna otra cosa que no tenga que ver con vosotros y una sonrisa de desinhibición de los sentidos sin ningún. . . tipo . . . de control. . . y todo por capricho.

martes, 12 de julio de 2016

Casados con el odio.



Era una mala zorra, intransigente con los detalles del tipo "gastamos demasiado en alcohol", "empieza una dieta vegana conmigo" y "deberías cambiar de coche si tan quemado esta cariño". . . Escribo sesenta artículos a la semana de quinientas palabras de media par que tengas cinco veces mi ropero, vivas a pie de playa, te folles al viejo que nos trata el jardín, aun por encima le compres tu la viagra, mientras sigue sin dar resultados esos cursos de cocina que debes gastarte coca y que explicarían ese nerviosismo y principio de anorexia. Mientras, yo bebo para escribir, sobre como no vivir, siendo ese "maldito alcohol" el que te da esta vida, que no borro de mi mente. Quiero olvidar que estamos casados, que hago horas en el coche para ver a mujeres que me follan como tu no lo has hecho nunca, dejándome una sonrisa al correrme. . . que se me borra porque tu no me la darás jamas, pero ahí sigo. . . acelerando, quemando el motor por nacionales dejadas de la mano de Odín, por ser temporalmente feliz con desconocidas que no tardaran en odiarme tanto como me odio a mi mismo.
Y sin embargo, a cada año te olvido menos, te odio más, y cargo bala a bala pensando en todos esos hijos de puta que predican sobre amor.

viernes, 1 de julio de 2016

Miradas enlazadas



Si por las calles desaparezco
no me busquéis jamas.
Fui reclamado,
sin oportunidad de objetar.
Y es que,
la muerte brilla tanto en verano. . .
Que mejor tiempo,
para perderse y soñar.

Se que moriremos,
seremos algo nuevo.
Nos volveremos a odiar,
ese juego de amarnos. . .

Hoy muero
pero siempre te espero en el portal.