Después de las cinco primeras hora de alcohol y trivialidades, viene el valium con farlopa, que nunca esta de más para mantener el control. No solo sobre mi estado, si no sobre mi mente. A veces, no son pocas las muchas veces. . . que aun con los ojos inyectados en sangre me marcho, abandono la noche, me recluyo, en ver bajo una cerveza y un disco, el como la melodía de la noche prosigue su camino sin mi. Sentado ante la ventana.
En lo que el amanecer no llega a iluminar, erase una vez un sofá en penumbra, donde, el humo de unas teclas incandescentes dibujan resonando en su cálida estancia. . . el resumen de una vida.
Sin grandes metas, solo, bajo las elucubraciones de un Nadie.
--------
--------
No me quedan, más que las pisadas de un trazo tembloroso en el papel, años que devolver a una carrera que no ame, y, la sensación de que ser idealista es luchar por la integridad que antes nos movía hacia nuevas utopías. Hemos muerto, por lo que sea, hemos muerto. Nos perdimos, hundidos en los millares de supuestas comodidades y derechos que nos rodean, como si antes no disfrutáramos de ninguno, el "homo sapiens sapiens" aprende y descubre, se apoya en el pasado, pero también lo olvida. . . Es demasiado listo como para no saber los datos, al tiempo, que es demasiado arrogante para admitir que no entiende lo que utiliza. Y este es su veneno, usado como lo usan algunos escorpiones para fingir su muerte, ignorando el "nosotros", sumergidos en el "yo".
Hemos muerto, y cuando aceptemos eso la integridad que creaba una sola comunidad regresara, no por que ya hubiese existido, si no, por que esa preciosa idea quedo muriendo en el camino. Hambrienta de evolucionar.
Cinco años buenos por cada cincuenta malos, por esos cinco vivimos nuestras vidas, por esas erráticas pisadas en esa hoja en blanco que es. . . La vita è bella.