Respeto en el odio a las poesías matemáticas que no quieren/saben jugar. Algunas ven al mundo con desprecio, como edificios oscuros, altos y sin final.
Podrías releerlos en ciclos infinitos, menuda tristeza aquella sin interrupción, que como muros no te dejan ver los jardines, privándote de ese universo que hay.
Quiero eliminar las matemáticas de la poesía, quiero esos ciclos con final. Recuerdas releer para entender ¿? Ese sentimiento de "increíble, quiero mas¿?"
Quiero más, porque la poesía es como el buen sexo, como las sorpresas que surgen sin mas, como no esperar escribir estas lineas. . . En las que busco un final.
Deseo más.
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